Capitales europeas en vacaciones II
24 Julio, 2010 | Marta
¿Todavía no hemos reservado nuestro vuelo para estas vacaciones? No te preocupes, pues aún quedan plazas para este mes de agosto, pero no lo dejes escapar que al final te quedarás sin viaje y te lo mereces.
Seguimos con nuestro artículos sobre capitales europeas en vacaciones porque hay muchas ciudades hermosas para explorar. Tras ver lo mejor de Londres, París o Atenas, ahora le toca el turno a Ámsterdam. Es una ciudad muy dinámica y con un flujo de población mayoritariamente joven.
De ella destacan, como no, sus canales, que permiten pasear con tu pareja a bordo de un barco y comer y hasta cenar en él. Es una jornada divertida en la que encontrarás miles de barcos más, pero todo está muy bien controlado. Si eres atrevido, date una vuelta por el distrito rojo, el interés es mundial porque está lleno de locales de prostitución con auténticos escaparates, donde las chicas se exhiben.
Seguimos en el Norte porque Dinamarca sorprende a curiosos por ser una ciudad relativamente pequeña que podemos recorrer a pie o en bicicleta. Sus antiguos edificios contrastan con la urbe más moderna, llena de monumentos vanguardistas y museos de arte contemporánea. En sus jardines y estanques encontramos la Sirenita, uno de sus símbolos en forma de estatua de mujer. Realmente no es tan grande como parece, pero es de visita obligatoria.
En Escocia, Edimburgo es una auténtica joya fortificada de un casco antiguo medieval muy bello. De reducidas dimensiones, atrae el famoso castillo de la ciudad, donde también hay museos, torres, y otros edficios en la misma zona que nos durará casi una jornada entera si queremos entrar en cada uno de ellos. El puerto en la zona alta es una de las zonas más bellas, donde comer pescado de alta calidad. No te pierdas tampoco la carne escocesa, de calidad en el mundo entero.
Dublín, por su parte, tiene muchos atractivos. El centro está lleno de nuevos paseos con estatuas de dirigentes políticos, gracias a los cuales se llegó a la independencia. Sus iglesias son también coloristas, pero lo mejor es el paisaje verde intenso que nos transporta a ritmos y sonidos de celtas que ya podemos oir de fondo.
Foto: www.sxc.hu






